domingo, 17 de febrero de 2013

El marica de QianLong

     El cuarto emperador que gobernó en la dinastía Qing en China en el siglo XVII, fue QianLong. Fue el Emperador que inició la decadencia de la dinastía Qing debido a la corrupción que carcomía la Corte. Lo interesante de este emperador y la historia que os quiero contar ya es de cuando está en al vejez, a los 60 años. 



     Había un joven de 25 años de familia bien al que le dieron el puesto de guardia personal del Emperador. Este último ya tenía los 60 cumplidos, se quedó prendado de él. Cuentan que este joven, HeShen era un muchacho apuesto, de piel blanca, labios rojos que en seguida consiguió atraer la atención del Emperador. Su ascensión fue meteórica, al año de estar en palacio, fue ascendido a vicepresidente del Ministerio de Hacienda. Dos meses más tarde, a Gran Consejero Imperial y tres meses después, a Ministro Imperial de Asuntos de Palacio. A los 27 años se le dio el privilegio de montar a caballo en la Ciudad Prohibida, cosa que sólo se permitía a cargos de alto rango con una edad considerable. 

     Y bueno, este HeShen fue uno de los mayores corruptos en la Historia de China y todo esto fue permitido por el viejo QianLong. 

    Esta es una de las muchas historias (entre otras) que me han enseñado hoy en clase de chino. Me llamó muchísimo la atención. Lo primero que pensé es que el QianLong era marica y lo dije. La profesora sólo se rió y me dijo que lo más probable es que fuera bisexual porque tuvo muchas amantes e hijos. Aún así, a mis ojos sigue siendo el marica que enamorado de un físico, perdió hasta el culo. 

    La relación entre estos dos personajes debía de ser curiosísima, un viejo emperador anonadado ante un apuesto muchacho que le volvía loco. Tanto que le dio todo cuanto quiso y lo perdió todo, no sólo lo suyo, sino se jugó el futuro del Imperio entero. Esto me hizo reflexionar sobre las relaciones donde hay intercambio de poder. Está claro que el Emperador era omnipotente, podría hacer cualquier cosa con HeShen, podría tenerle petándole el culo las 24 horas del día si quisiese, sin dar ansolutamente nada a cambio, pero no, hizo algo diferente, le mimó y le consintió. Le hizo su favorito. ¡Qué escándalo! La Corte debió flipar con estos dos y más en aquella época, que eran tres gatos contados.  

    Esta historia me recuerda mucho a nosotros, a nuestras relaciones. Donde el intercambio de poder no tiene un valor legal, es una relación íntima que se hace real con las dos partes. Pero es tan posible y real que surjan estos favoritismos y encariñamientos con nuestro subordinado que es altamente probable que se convierta en eso, en que el subordinado se crea también omnipotente. Que él es el favorito y que cualquier cosa que haga, cualquier falta que cometa, será perdonado y olvidado sin consecuencia alguna. 

     No me estoy inventando esto, esto es real como la vida misma. A mí me ha pasado. Comprendo perfectamente al marica de QianLong. Se le nubló la vista, se le hirió el corazón y no pudo dormir como cada noche después de haber sido atrapado por HeShen. Que en ese momento, su larga vida volvió a cobrar el sentido de antaño, vivir, pero con alguien al que amas profundamente de alguna manera extraña que ninguna persona de alrededor comprendería. De un modo en el que ni si quiera él mismo podría explicar con palabras. Pero eso no le importa, sólo desea ver feliz a la otra persona y darle todo cuanto tenía. 

     Con jano me pasó. No importaba lo que hiciese, sus faltas, sus errores, sus deseos. Me vi derrotado ante tal situación. Caí rendido a sus deseos, no sabía decirle que no. Aparentemente yo tenía la corona y él arrodillado ante mi, cuando él en realidad tenía mi corazón en su puño. El collar en su cuello, tan solo es un espejismo de la realidad, la realidad es que las ataduras apretaban mi alma, me tenía loco. 

     Yo era medio consciente de la situación, intentaba reprimirme lo máximo posible. Pero no podía con esa carita de perrito abandonado. No podía con su sonrisa. Y señores, eso acaba mal. Fijaos en mí, lo perdí en su día, ¿por qué? Porque esa relación perdió su razón de ser, perdió su alma. Todo degeneró en algo irreconocible. 

     Solamente un consejo: a los que sois sumisos, no abuséis del cariño de vuestro dueño, os acabareis arrepintiendo a la larga cuando vosotros mismos perdáis esa sensación especial que os calienta el alma. Y a los Amos, os digo que por favor, controlaos, respirad hondo y volved a vosotros, a quienes sois en realidad, no perdáis el norte por el favoritismo, que sé que a veces es inevitable, que el chaval es agradable a la vista, tiene actitud y aptitudes y uno pues flaquea. Pero pensad en lo que realmente buscáis y a donde queréis llegar y si esa es la forma correcta de llegar. 


Fonso de Sade

5 comentarios:

  1. Cuando estamos enamorados hacemos muchísimas locuras, y nos atrevemos a ir más lejos y de repente se va esa persona y ya no sabemos donde quedamos...
    Creo que ambos debemos conocer los límites, y así, movernos entre tales...a veces arriba, otras abajo, no crees?

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  2. Un delicado equilibrio sostiene una relación dominante/sometido. Ambos se necesitan, si alguna de las partes no acepta su rol con todas sus consecuencias la relación no existe; no hay amo sin esclavo ni esclavo sin amo. La tensión que se genera cuando uno se impone y el otro se resiste enriquece el juego; si los carácteres se asumieron en forma correcta el amo terminará por doblegar la voluntad del esclavo; caso contrario la relación se deshace o se invierten los roles.
    Como me encanta el cine menciono dos ejemplos:
    La relación ambigua entre el amo (DiCaprio) y el esclavo (Samuel L.Jackson) en Django desencadenado de Tarantino.
    La vuelta de tuerca de la relación entre el patrón y su mayordomo en la vieja película The servant de Joseph Losey.
    Beso

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  3. Quien merece que alguien, a estas alturas le abra un post, es el joven ese... Que en una sociedad, donde seguramente la sociedad estaba reprimida, desde su posición social inferior supo ascender como mejor pudo, y paso a la historia por dominar a un emperador, como ninguna mujer habia sido capaz de hacerlo.

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  4. No sé por qué me he sorprendido tanto al encontrar una referencia al emperador Quianlong en tu blog, quizás porque de la historia china, impregnados hasta la médula de nuestro europocentrismo, poco sabemos y menos hablamos.

    No soy un experto, en absoluto. De hecho, llegué a Quianlong de forma casual, después de comprar en un baratillo un libraco de más de 730 páginas que, aún hoy, desconozco qué me impulsó a llevármelo. Se trataba de "El imperio inmóvil o el choque de los mundos", de Alain Peyrefitte. Lo leí una primavera de 1993, cuando todavía tenía flequillo, hipoteca por pagar y esperanza.

    En aquella época, me daba por firmar mis libros y, tras su lectura, intentaba reflejar algo de lo que me había suscitado la obra de turno. Hace ya 20 años. Miro la fecha y me entra vértigo ¡Chas! Qué rápido han pasado... Decía en aquella ocasión: "La incomprensión ha sido, desde que el hombre es hombre, su característica más sobresaliente. La falta de comunicación y la ambición sólo han traído la destrucción y la catástrofe. Para sobrevivir, la reflexión y la generosidad son las únicas armas posibles". Ahí me tienen, con 27 años y predicando.

    He tenido que buscar el libro, porque se me había metido en la cabeza que su autor era Arnold Toynbee, pero la red me decía otra cosa. Yo estaba equivocado.

    En cualquier caso, lo recuerdo como una lectura realmente agradable. Eso sí, y es posible que esa sea la razón auténtica de mi sorpresa, ese epitafio que le pones al nombre del emperador no formaba parte de mi recuerdo y no sé, ahora, si es porque no hay ni una sola referencia a ese valido o si, la razón tiene que ver conque por entonces todavía me faltaban unos años para disfrutar de la cáscara amarga.

    Un placer leerte.

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